Endgame, y nunca gasté un Robux
Todavía recuerdo el día que desperté mi primera fruta en Blox Fruits. Llevaba semanas farmeando, haciendo eventos marítimos, subiendo de nivel, muriendo contra jefes mucho más fuertes que yo, y todo el tiempo me preparaba para el momento en que me topaba con un muro en el que TENÍA que pagar para seguir adelante. Ese muro nunca llegó. Todo lo que quería estaba ahí, ganable, si seguía apareciendo. Cuando por fin se hizo el despertar, de hecho le di las gracias en voz alta a mi pantalla. A la gente le encanta decir que los juegos de Roblox son solo para sacar dinero, y claro que algunos lo son, pero hay desarrolladores que construyen mundos enormes y se los dan gratis a chavales sin dinero como yo. No doy eso por sentado. Cada hora de diversión que he recibido ha sido un regalo que alguien ha decidido regalar.