Cómo Piggy reunió nuestra antigua empresa
Hace un par de noches, envié a mis amigos un enlace a Piggy, solo por diversión, me decían, recordemos lo antiguo. Y así los cuatro volvimos a correr por el mapa, buscando llaves y engranajes, resolviendo acertijos para abrir la salida, y uno de nosotros se metió con Piggy en la puerta y gritó a pleno pulmón, casi nos caemos de la silla de la risa. ¿Sabéis qué es genial? Este juego no ha cambiado nada, la misma atmósfera, el mismo pánico, las mismas tácticas absurdas cuando alguien se sacrifica por otros para que los demás los jueguen. Nos quedamos despiertos hasta tarde, repasamos unos capítulos, recordamos la primera vez que jugamos de niños. Piggy no es solo un horror para mí, es un juego que sabe cómo reunir amigos en un solo lugar otra vez. Muchas gracias a los desarrolladores por seguir apoyándolo, los clásicos no pasan de moda.